Existen muchas definiciones sobre lo que es la brecha digital. La más corta y la que resume toda su complejidad es la de Martin R. Hilbert: "entre aquellos que tienen acceso a las tecnologías digitales y aquellos que no". Sin embargo, muchos estudiosos afirman que esta brecha es cada vez menor y que llegará un momento en el que sea inexistente.
Es importante distinguir dos factores de la brecha digital: el cuantitativo y el cualitativo. El primero se refiere a las infraestructuras que permiten que la gente pueda acceder a estas nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs). El segundo es la oportunidad de aprender a utilizarlas. Ambos aspectos van de la mano, sin embargo, no siempre es así. Es evidente que sin las infraestructuras necesarias una persona no podrá nunca formarse para tener un acceso a internet, utilizar un móvil, etc. Sin embargo, es muy frecuente encontrar un hogar en el que solo los hijos utilizan el ordenador correctamente. Generalmente, la madre o el padre (puede que incluso ambos) no quieran saber nada de él, es más, si necesitan algo no se molestan en buscar la formación necesaria para aprender a utilizarlo sino que recurren a los hijos para sacar de él lo que buscan.
No obstante, es importante destacar que éste es un caso que sucede en los países desarrollados, en el que la brecha digital se cierne exclusivamente en el desinterés de la población hacia las TICs. Sin embargo, en los países subdesarrollados el caso es bien distinto. La carencia de infraestructuras no permite el desarrollo de una formación de la población en estos ámbitos. Además, en la mayoría no vale la pena la inversión de capital en estos menesteres cuando no se tiene para comer. La pirámide de Maslow es, una vez más, el modelo que rige las necesidades de la población.
Para finalizar, cabe señalar que los TICs son medios que nos facilitan la existencia, nos ahorran tiempo y muchas veces dinero. Pero no son bienes de primera necesidad. La brecha digital se considera algo que debe de ir aminorándose hasta hacerse inexistente, sin embargo, en realidad, no es ninguna barbaridad que haya un porcentaje de la población que no esté interesada en ella. En mi opinión, no es necesario que todos los ciudadanos del mundo tengan acceso a internet, no es fundamental para nuestra supervivencia, aunque sí sea aconsejable para elevar nuestro nivel de vida.
lunes, 2 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario