Es incuestionable que el auge de las TICs está provocando un cambio inexorable en la pragmática de las lenguas. Sin embargo, esta situación no significa que para todos los estudiosos del tema sea un hecho favorable.
Javier Echeverría en su teoría de los 3 entornos afirma que debemos aprovechar el triunfo de las TICs (tercer entorno) frente a la escritura (proveniente del segundo entorno) y el habla (del primer entorno) para promover nuestro idioma por la red. Algunas ideas que propone para que el e-español cobre importancia en el tercer entorno frente al e-inglés y otros e-idiomas son: diseñar un sistema tecnolingüístico atractivo, creando escenarios digitales que permitan cierta fluidez, hacer posible la posibilidad de jugar en red en español, crear instrumentos informáticos que permitan aprender español en la red y promover por el tercer entorno e-escritores, e-traductores y e-oradores,es decir, usuarios multidisciplinares. Las ventajas de la práctica de las redes telemáticas según Echeverría es la superposición del tercer entorno frente a los otros dos a todos los niveles, incluso el corporal, la posibilidad de actuar a distancia, así como la aparición del tiempo electrónico, multicrónico (frente al sincrónico de la vida real, tangible), la creación de la cibercultura, la capacidad de escribir textos, sonidos, e imágenes independientemente de los signos que cada país utilice para hablar o escribir en su lengua. Todos estos cambios nos hacen asumir que estamos en otro espacio lingüístico. Echeverría busca la participación de todos los hispanohablantes para promover escenarios electrónicos que permitan difundir el e-español por todo el mundo.
Raffaele Simone, por su parte, a través de la teoría de las 3 fases reivindica el uso de la escritura y la lectura como fuente de conocimiento. Afirma que el carácter secuencial de la escritura proporciona una mayor actividad mental y por lo tanto, este entrenamiento nos hace más inteligentes. La pasividad de las imágenes produce una “degradación del saber”. Las TICs promueven un mayor uso de las imágenes y los sonidos, con lo cual, nos enfrentamos hacia un “empobrecimiento de la capacidad de entender”.
En mi opinión, Simone da una visión más real en cuanto a la división de entornos o fases de la evolución de los medios de comunicación y del conocimiento del ser humano. Echevarría afirma que el primer entorno, el campo, está unido al habla, y que el segundo, la ciudad, a la escritura. La relación de conceptos creo que es errónea pues la escritura está presente en el campo tanto hoy como hace varios siglos aunque sólo estaviera al alcance de unos pocos.
Las imágenes y los sonidos prevalecen en las TICs, no obstante la escritura y la lectura también forman parte de ellas. Cada persona debe ser libre de elegir las fuentes con las que practicar sus conocimientos. Aunque sí es cierto, que es muy tentadora la pasividad que ejercen las imágenes sobre nosotros por lo que es necesaria la promoción del uso de la escritura y la lectura, tanto dentro de los medios telemáticos como fuera.
viernes, 6 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
La brecha digital
Existen muchas definiciones sobre lo que es la brecha digital. La más corta y la que resume toda su complejidad es la de Martin R. Hilbert: "entre aquellos que tienen acceso a las tecnologías digitales y aquellos que no". Sin embargo, muchos estudiosos afirman que esta brecha es cada vez menor y que llegará un momento en el que sea inexistente.
Es importante distinguir dos factores de la brecha digital: el cuantitativo y el cualitativo. El primero se refiere a las infraestructuras que permiten que la gente pueda acceder a estas nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs). El segundo es la oportunidad de aprender a utilizarlas. Ambos aspectos van de la mano, sin embargo, no siempre es así. Es evidente que sin las infraestructuras necesarias una persona no podrá nunca formarse para tener un acceso a internet, utilizar un móvil, etc. Sin embargo, es muy frecuente encontrar un hogar en el que solo los hijos utilizan el ordenador correctamente. Generalmente, la madre o el padre (puede que incluso ambos) no quieran saber nada de él, es más, si necesitan algo no se molestan en buscar la formación necesaria para aprender a utilizarlo sino que recurren a los hijos para sacar de él lo que buscan.
No obstante, es importante destacar que éste es un caso que sucede en los países desarrollados, en el que la brecha digital se cierne exclusivamente en el desinterés de la población hacia las TICs. Sin embargo, en los países subdesarrollados el caso es bien distinto. La carencia de infraestructuras no permite el desarrollo de una formación de la población en estos ámbitos. Además, en la mayoría no vale la pena la inversión de capital en estos menesteres cuando no se tiene para comer. La pirámide de Maslow es, una vez más, el modelo que rige las necesidades de la población.
Para finalizar, cabe señalar que los TICs son medios que nos facilitan la existencia, nos ahorran tiempo y muchas veces dinero. Pero no son bienes de primera necesidad. La brecha digital se considera algo que debe de ir aminorándose hasta hacerse inexistente, sin embargo, en realidad, no es ninguna barbaridad que haya un porcentaje de la población que no esté interesada en ella. En mi opinión, no es necesario que todos los ciudadanos del mundo tengan acceso a internet, no es fundamental para nuestra supervivencia, aunque sí sea aconsejable para elevar nuestro nivel de vida.
Es importante distinguir dos factores de la brecha digital: el cuantitativo y el cualitativo. El primero se refiere a las infraestructuras que permiten que la gente pueda acceder a estas nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs). El segundo es la oportunidad de aprender a utilizarlas. Ambos aspectos van de la mano, sin embargo, no siempre es así. Es evidente que sin las infraestructuras necesarias una persona no podrá nunca formarse para tener un acceso a internet, utilizar un móvil, etc. Sin embargo, es muy frecuente encontrar un hogar en el que solo los hijos utilizan el ordenador correctamente. Generalmente, la madre o el padre (puede que incluso ambos) no quieran saber nada de él, es más, si necesitan algo no se molestan en buscar la formación necesaria para aprender a utilizarlo sino que recurren a los hijos para sacar de él lo que buscan.
No obstante, es importante destacar que éste es un caso que sucede en los países desarrollados, en el que la brecha digital se cierne exclusivamente en el desinterés de la población hacia las TICs. Sin embargo, en los países subdesarrollados el caso es bien distinto. La carencia de infraestructuras no permite el desarrollo de una formación de la población en estos ámbitos. Además, en la mayoría no vale la pena la inversión de capital en estos menesteres cuando no se tiene para comer. La pirámide de Maslow es, una vez más, el modelo que rige las necesidades de la población.
Para finalizar, cabe señalar que los TICs son medios que nos facilitan la existencia, nos ahorran tiempo y muchas veces dinero. Pero no son bienes de primera necesidad. La brecha digital se considera algo que debe de ir aminorándose hasta hacerse inexistente, sin embargo, en realidad, no es ninguna barbaridad que haya un porcentaje de la población que no esté interesada en ella. En mi opinión, no es necesario que todos los ciudadanos del mundo tengan acceso a internet, no es fundamental para nuestra supervivencia, aunque sí sea aconsejable para elevar nuestro nivel de vida.
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