Desde hace unos cuantos años venimos experimentando las ventajas que el mundo del hipertexto dentro de internet nos ofrece a la hora de destapar turbios asuntos políticos, periodísticos o de distinta índole.
El contenido que encontramos en la web no sólo está escrito por profesionales sino que puede acceder a él y fabricarlo cualquier persona. Eso implica que la información ya no está tan controlada como hace unas décadas, en las que todo lo que se publicaba tenía que tener el beneplácito de determinadas personas especializadas en el contenido. Ellas decidían si les interesaba publicarlo o no.
Internet es un mundo en el que cada cual puede publicar cualquier cosa, movido por un interés individual o colectivo, sin ser censurado por el jefe de su trabajo, su madre, su marido o el mismísimo presidente del país. Internet aboga por la libertad de expresión por lo que todos podemos ser escuchados.
Eric Shmidt, presidente y director de Google, comentó en una entrevista que el contenido de la web definirá el futuro de la humanidad y que gracias a él los políticos y los periodistas serán más cuidadosos, pues actúa como un mecanismo de control a los poderosos.
viernes, 17 de abril de 2009
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